Las fachadas ventiladas se han convertido a día de hoy en las grandes protagonistas de las soluciones de cerramiento de nuestros edificios. Esta tecnología irrumpió con gran fuerza en el sector de obra nueva, así como en el mundo de la rehabilitación gracias a sus increíbles beneficios.

En comparación con los cerramientos tradicionales, las fachadas ventiladas presentan una mayor complejidad técnica y un mayor coste, sin embargo, aportan importantes prestaciones técnicas y estéticas, haciéndolas realmente atractivas desde el punto de vista constructivo y arquitectónico.

Las fachadas ventiladas permiten crear una segunda piel al edificio a través de un revestimiento exterior sustentado mediante una subestructura que queda anclada al cerramiento base del edificio, dejando una cámara de aire entre ambos. Este espacio alberga un aislante térmico y acústico que queda pegado al cerramiento, de modo que se permite la ventilación de la cámara.

En este escenario Hilti despunta como empresa de referencia, debido a que es la única compañía del sector que abarca un abanico tan amplio de productos y servicios en relación a la fachada ventilada, ya que interviene en todas las fases de proyecto e implantación:

-Fase previa: servicio de ensayo de anclajes Hilti

-Fase de diseño: servicio de ingeniería. Calculo de subestructura, elaboración de planos, etc.

-Fase de montaje: Hilti aporta un amplio catálogo de productos necesarios, desde las herramientas (medidores láser para el replanteo, atornilladoras y percutores para la instalación) hasta todos los componentes para la instalación de la subestructura (anclajes, ménsulas, perfiles, tornillería, etc.)

-Soporte técnico en obra.

VENTAJAS DE LAS FACHADAS VENTILADAS

-Innumerables posibilidades estéticas, permitiendo la creación de envolventes arquitectónicas con materiales innovadores, imposibles de conseguir con soluciones tradicionales.

Protección del cerramiento interior frente a la acción directa de la lluvia y el viento.

-Mejora de la eficiencia energética de los edificios en comparación con otras soluciones tradicionales, gracias al aislamiento exterior continuo y la cámara ventilada.

Evita humedades en el cerramiento gracias a la ventilación de la cámara. La presencia de ésta facilita la evacuación del vapor de agua procedente del interior. Concretamente, los sistemas de placas con junta machihembradas (cerámicas extruidas, etc.) consiguen evitar prácticamente por completo la entrada de agua en el interior de la cámara al tiempo que permiten que exista ventilación a través de las juntas.

-El equilibrio higrotérmico, que se traduce en mayores condiciones de salubridad en el interior.

Evita puentes térmicos al permitir disponer el aislante de manera ininterrumpida por fuera de todo el cerramiento base.

-Aumenta la inercia térmica del cerramiento. A diferencia de los cerramientos tradicionales, en las fachadas ventiladas el aislante queda en la cara exterior del cerramiento base, por lo tanto toda la masa de éste trabaja como “almacén térmico” permitiendo una temperatura del interior más constante a lo largo de todo el día.

-Cámara muy ventilada en verano gracias a la convección creada por el calentamiento de las piezas del revestimiento (efecto chimenea), lo que evita el sobrecalentamiento del cerramiento por radiación.

-Mejora del aislamiento acústico gracias a la incorporación del aislante y de la cámara de aire.

-El revestimiento no se ve afectado por las dilataciones y contracciones fruto de los cambios térmicos, ya que se permite el libre movimiento por dilatación tanto de la subestructura como del revestimiento. Con ello se evitan posibles roturas de placas o discontinuidades en juntas. Por otro lado, la propia estructura del edificio se encuentra más aislada, sufriendo menos alteraciones dimensionales, y en consecuencia se disminuyen las patologías en materiales y acabados interiores.

– Es muy fácil llevar a cabo cualquier reparación puntual pues son fachadas desmontables. Esto convierte a este tipo de fachadas en soluciones reciclables por lo que se elimina la producción de residuos y el impacto ambiental.

-La perfilería de la subestructura puede ser aplomada íntegramente, quedando el revestimiento perfectamente nivelado a pesar de las irregularidades del cerramiento base.

COMPORTAMIENTO TÉRMICO

Desde el endurecimiento de las exigencias de ahorro energético descritas en el DB HE del Código Técnico, en su actualización publicada en 2013, las fachadas ventiladas se han puesto a la cabeza como una de las herramientas más potentes para conseguir mejores valores de eficiencia energética en los edificios.

El valor de la transmitancia térmica de las soluciones de cerramiento con fachada ventilada puede ser calculado a través del método simplificado descrito en el DB HE, como si se tratase de un cerramiento estándar, pero este método no hace justicia realmente a su gran comportamiento térmico. Si nos basamos simplemente en sumar resistencias térmicas, no encontraremos diferencia por ejemplo entre un sistema de SATE (aislamiento fijado directamente al cerramiento por el exterior) y una fachada ventilada, siendo esto una situación irreal. Esto se debe a que las herramientas de cálculo oficialmente reconocidas para justificar el CTE DB HE no son capaces de simular el efecto que tiene la cámara ventilada sobre el comportamiento energético del cerramiento.

El cálculo de la transmitancia térmica según el DB HE caracteriza el comportamiento estático del cerramiento. Sin embargo la mejor manera de apreciar el desempeño térmico de las fachadas ventiladas es mediante el cálculo con parámetros dinámicos, utilizando valores obtenidos de mediciones reales.

La Universidad del País Vasco ha publicado recientemente un Catálogo de Rehabilitación Energética, basado en ensayos donde se realizaron este tipo de mediciones. En él se estudia la capacidad térmica, que contiene información sobre el comportamiento dinámico o transitorio del cerramiento. En este catálogo podemos apreciar de manera numérica las diferencias en el comportamiento térmico de las fachadas ventiladas con respecto a los cerramientos tradicionales.

A continuación se explica brevemente cuál es el fenómeno térmico que se produce en las fachadas ventiladas:

En verano la radiación solar incide directamente sobre el revestimiento calentándolo. Este calor se transmite a la cámara de aire, aumentando la temperatura de la misma, por lo que se genera una corriente convectiva en sentido ascendente, es decir, un efecto chimenea. De este modo se reduce la energía radiante entrante en el edificio.

Por otro lado, durante el invierno se evita la pérdida de temperatura interior al encontrarse el aislante por el exterior del cerramiento base, cortando todos los puentes térmicos y convirtiéndolo al cerramiento base en un acumulador de calor.

Da igual modo, esta disposición continua del aislante térmico evitando puentes térmicos evita la aparición de humedades de condensación el interior.

Artículo escrito por:

Eduardo Gayoso,  Façade Specification Engineer / Ingeniero especificador de fachadas.

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