La industria de la construcción está en plena revolución con el surgimiento del BIM que modifica en profundidad los métodos de trabajo, tanto para el promotor como para el subcontratista o por supuesto los proveedores.

Hasta ese momento, ¿cuántas versiones diferentes del proyecto de construcción había disponibles para un mismo edificio? De forma muy resumida, se puede decir que el arquitecto elabora un plano general, el promotor lo revisa, y también posiblemente lo hace el ayuntamiento cuando emite el permiso de construcción.

A continuación, este plano vuelve a la empresa donde se elabora el plano de ejecución. Todavía no se ha empezado a acondicionar la obra y ya hay al menos 4 versiones de planos diferentes y un número similar de conflictos potenciales.

Llegados a este punto, podemos añadir las diferentes particularidades de las obras, los planos de ejecución aún sin sintetizar y un resumen que tarda varios meses en compilarse en un documento de varias miles de hojas, de planos de control de calidad y de no conformidades que puede no coincidir con el de los demás. Al final este documento se vuelve complejo y el promotor no sabe qué edificio ha comprado.

Un objetivo común

La idea de la construcción 2.0 es ser participativo. Se supone que todos los actores del proyecto de construcción tienen un único objetivo: la eficacia del proyecto.

De hecho, la idea principal es hacerlo de tal forma que los objetivos de cada uno de los actores se combinen alrededor del proyecto y no alrededor de la posible reclamación que podría haber al final del proyecto.

El promotor

Sin duda el promotor es quien saca el mayor beneficio de esta nueva forma de trabajar, especialmente porque a menudo se entiende que la mayor parte de los costes de un edificio no están relacionados con la construcción, sino más bien con la explotación.

De tal forma, el promotor podrá optar por materiales quizás más costosos en el momento de la compra, pero con propiedades térmicas más eficaces y economizar así en costes de climatización, calefacción…

Además, podrá programar sus operaciones de mantenimiento, algo que es especialmente importante, sobre todo en la industria.

El contratista, las oficinas de estudios

La construcción 2.0 implica una mayor inversión en los estudios de manera temprana para aumentar la productividad durante la construcción, pero sobre todo durante la explotación del edificio. Las oficinas de estudios deberían estar encantados con este golpe de suerte, aunque cuando hablamos con ellos no son tan optimistas. Se debe a varios motivos:

La transición a este nuevo modo de gestión implica el uso de nuevas herramientas, especialmente digitales, para las se necesitan inversiones importantes ya sea en material informático, programas, formación… Y el retorno sobre la inversión no es inmediato.

Otra de los temas comunes en las distintas oficinas de estudios que hemos podido visitar es el hecho de que en la actualidad, los ahorros vinculados a la explotación del edificio todavía no se retrotraen a la fase de diseño y de estudio. Por lo tanto, las oficinas de estudios y los contratistas se ven en general enfrentados a una carga de trabajo muy superior por una remuneración prácticamente igual que la que se hacía antes.

No obstante, estas nuevas oportunidades deberían ver la luz, como por ejemplo la posibilidad de generalizar las redes o soportes comunes y de esta forma ganar en eficacia tanto en la obra (tiempo de instalación reducido) como en la explotación del edificio, dado que al tener acceso al conjunto total de los datos será posible reemplazar secciones de redes con un impacto mínimo.

La empresa

Las empresas de construcción y sus subcontratistas también tienen mucho que ganar.

De hecho, la idea de tener una misma maqueta digital que evoluciona conforme lo hace el esbozo, el anteproyecto y el proyecto, reduce drásticamente las causas de errores relacionadas con diferentes índices de plano. Además, empieza a haber muchos complementos disponibles para los principales programas que permiten realizar los cómputos métricos de forma rápida y segura.

También hay una oportunidad real para aumentar la seguridad en la obra al integrar los procesos y los métodos directamente sobre la maqueta; así se reduce la actividad simultánea, los problemas de interferencia entre los profesionales, etc…

Por ejemplo, si el promotor opta por una solución de soporte común para el conjunto de las redes de fluidos, los riesgos de disputas se reducen al mínimo, se puede coordinar al electricista, al fontanero…

Por último, otra de las ventajas consiste en resumir los trabajos realizados y la elaboración del famoso plan de ejecución. Gracias a las nuevas herramientas conectadas será posible asegurar la continuidad digital que reagrupará a la vez los servicios de prefabricación, logística e implantación teórica en la obra, además de la reintegración del plan de garantía de calidad en la maqueta digital: posición exacta, criterios de aceptación respetados…

¿En qué pueden ayudar los proveedores?

¡Los proveedores pueden prestar muchísima ayuda en la construcción 2.0!

No hay duda de que nuestro rol es brindar apoyo al conjunto de actores del proyecto de construcción y ayudarles a ejecutarlo.

Misiones de consultoría BIM

Como ya hemos mencionado, cada proyecto es único y la utilidad última de cada edificio también lo es. Tal es así que las necesidades de documentación son diferentes de un proyecto a otro y de un promotor a otro. Por lo tanto, los objetos de la maqueta digital deben responder a las expectativas del proyecto: no hace falta que la definición de los objetos sea demasiado precisa para limitar el tamaño de la maqueta, y al contrario, es necesario tener la información de los parámetros idóneos.

Por eso en Hilti podemos poner a su disposición a expertos en BIM e ingenieros especializados en dimensionado de soluciones de soporte, fijación o tabiques de protección contra incendios que le acompañarán y definirán con usted el nivel de detalle, los parámetros necesarios y la implantación de los mismos en sus maquetas digitales. También existe la posibilidad de estar integrados en el equipo del proyecto para, por ejemplo, optimizar los soportes.

Servicios logísticos

Una vez que los estudios se han elaborado y que la maqueta está lista, llega el momento de ejecutar los trabajos. Proponemos toda una serie de servicios logísticos que le permite optimizar su productividad en la obra; podemos ofrecerle kits listos para usar. Estamos convencidos de que el futuro de la construcción pasa por la estandarización, pero también por las ofertas a medida que se adaptan perfectamente a las necesidades del proyecto. Por esta razón hemos desarrollado toda una gama de servicios logísticos que nos permiten adaptar nuestras soluciones a sus necesidades: se entrega una caja en cada una de las diferentes zonas de la obra que incluye el conjunto de consumibles necesarios y los kits de soporte preparados o premontados. Una vez más, es usted quien define y elige lo que necesita.

Ahora solo queda asegurarse de dos cosas: que podemos trasladar fácilmente los datos de la maqueta al terreno y que después podremos elaborar un informe de las obras ejecutadas. En un próximo artículo hablaremos de este tema tan amplio.

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